Un respiro cortoplacista para la deuda pública italiana

Un respiro cortoplacista para la deuda pública italiana

2018-10-31 / deuda pública italiana,Inverseguros S.V.,Dunas Capital

A lo largo de las últimas semanas hemos observado un comportamiento mucho más favorable de la deuda pública italiana. Esto se ha reflejado en tres elementos:

I) la rentabilidad del tramo corto de la curva ha descendido notablemente, situándose por debajo del 1.0%

II) ha habido un incremento en la pendiente la curva, lo que traslada una visión de menor riesgo de crédito y 

III) el diferencial de 10 años respecto a Alemania ya se encuentra por debajo de los 300 puntos básicos, lo que supone un nivel bastante menos comprometido, tanto para el gobierno, como para el sistema financiero del país.

Una de las razones que explican este cambio es el resultado mejor de lo esperado en la revisión del rating del país por parte de Moody’s y S&P, manteniendo el Grado de Inversión de manera más o menos amplia. Y es que una rebaja hasta mercado High Yield habría supuesto una corriente de ventas de gran intensidad que habría llevado la crisis un paso más allá.

Pero más allá de todo eso, la realidad es que no se han producido muchos cambios en lo que está siendo el punto principal de la crisis. De esta manera, el gobierno de Italia sigue promoviendo unas cifras de déficit muy alejadas de los requerimientos de la Unión Europea, especialmente para 2019. Además, las mismas siguen sin ser del todo fiables, en la medida que se fundamentan en unas previsiones de actividad sumamente optimistas. En este sentido, la publicación del PIB del tercer trimestre del 2018 supone una muestra muy clara de este problema. Y es que el 0.0% trimestral y 0.8% interanual que se contabilizó, pone en seria duda la estimación de crecimiento y de cierre de déficit para este año y, por extensión, las cifras pronosticadas para el siguiente.

Al mismo tiempo este resultado puede servir para ratificar a cada una de las partes del conflicto en su posicionamiento inicial. Por un lado, el gobierno de Italia puede argumentar que los números muestran una economía totalmente estancada y, por lo tanto, un impulso fiscal es ahora más necesario que nunca. Por otro, la Comisión Europea puede justificar con cifras efectivas que las cuentas del Ejecutivo no se sostienen.

Además, hay que tener muy presente el efecto negativo que la elevadísima volatilidad de la curva italiana tiene sobre los inversores, detrayendo la entrada de real money. Creemos que este punto es básico, ya que, si falla la capacidad de atraer capital estable, el contexto que se dibuja es netamente complejo.

Francisco de Borja Gómez
Director de Análisis de Inverseguros S.V. Dunas Capital