¿Qué supone la mejora del rating de España por parte de S&P

¿Qué supone la mejora del rating de España por parte de S&P

2018-04-10 / rating,España,deuda pública,dunas capital

El pasado 23 de marzo, S&P aumentó la calificación de España, pasando desde BBB+ hasta A-, y manteniendo su perspectiva en positivo, lo que deja la puerta entreabierta a que pueda producirse una nueva acción en este mismo sentido en los próximos meses. En realidad, esta decisión tampoco supuso una sorpresa de gran calibre, ya que la mayoría de los fundamentales de la economía están en línea con una calificación en el entorno del A-.

Sin duda, lo que más llama la atención está siendo el alto grado de crecimiento, alcanzando lecturas interanuales de PIB por encima del 3.0% a lo largo de los últimos tres años. Pero este registro es todavía más trascendente si lo comparamos con un coste medio de su deuda, que se sitúa en el entorno del 2.50%, lo que ayuda a controlar en mayor medida el grado de endeudamiento (estable levemente por debajo del 100% del PIB). En relación con el apalancamiento, sin duda, la variable más relevante sigue estando en la contención del déficit fiscal, donde los últimos datos publicados también trasladan señales algo más favorables. Sin ir más lejos, el desequilibrio del gobierno central acumulado hasta febrero trasladó una reducción respecto al 2017 de casi un 10%.

Todo ello hace que la deuda pública española tenga cada vez menos puntos en común con la connotación negativa que ha tenido el término de activo periférico a lo largo de los últimos años. De hecho, se puede observar cómo en el pasado más reciente esta curva soberana ha empezado a actuar como referencia refugio, siendo demandada en los momentos en los que la incertidumbre reina en los mercados. Eso no deja de ser una señal clara e inequívoca de que la percepción de los inversores respecto a la deuda española ha dado un cambio de 180 grados.

Pero, más allá de todo esto, lo realmente relevante es valorar si esta acción de S&P puede llegar a tener efectos todavía más favorables. En este sentido, vemos una probabilidad razonablemente elevada de que así sea. En primer lugar, porque significaría abrir la demanda potencial de grandes fondos que, por cuestiones de rating, tenían su acceso limitado. De hecho, no sería de extrañar que bancos centrales extranjeros tengan una valoración más favorable de este activo, ante una potencial demanda de euros. En segundo, porque el 1.25% de rentabilidad que ofrece el 10 años español es bastante elevada, especialmente si se compara con otros bonos de gobierno de la Zona Euro con ratings más o menos similares. Un ejemplo de ello sería Irlanda que, con una calificación de A+, cotiza a una TIR del 0.94%.  Por lo tanto, estamos hablando de un atractivo relativo bastante elevado

Por lo tanto, la subida del rating de España por parte de S&P no sólo responde a una mejora macroeconómica destacable, sino que, además, puede llegar a tener un impacto favorable sobre la deuda pública de cierta cuantía.

Borja Gómez
Director del Departamento de Análisis y Estrategia de Dunas Capital