El tapering del BCE, una espada de Damocles para España

El tapering del BCE, una espada de Damocles para España

2017-05-24 / BCE,Tapering,España

Durante los últimos años, el día a día de los mercados europeos ha estado marcado por la política monetaria no convencional del BCE. Entre sus principales medidas destacan la implementación del tipo de depósito en negativo y, sobre todo, la inyección de grandes cantidades de liquidez en el sistema mediante la compra de bonos públicos y privados.

Todo apunta a que esta dinámica está próxima a variar, al menos en parte, ya que comienza a ganar peso la idea de que es necesario empezar a levantar el pie del acelerador y rebajar los estímulos monetarios actuales. Aquí es donde entra un término que ha sido bastante relevante a lo largo de las últimas semanas y que, a buen seguro, irá ganando protagonismo con el paso del tiempo: el tapering del BCE. Llegados a este punto, conviene analizar de qué se trata y, sobre todo, cómo puede afectar a los mercados.

En realidad, el tapering no debe ser algo nuevo para todos los integrantes del mercado, ya que se trata de una medida que la Reserva Federal estadounidense ejecutó en su momento. Consiste en ir desacelerando el volumen de liquidez entrante en el sistema mediante la rebaja progresiva de la compra de activos. En este punto hay dos factores sobre los que me gustaría poner un énfasis especial: desaceleración y progresiva. Y es que el dinero seguirá entrando en los mercados, pero a un menor ritmo y, sobre todo, cualquier decisión que se tome se implementará de manera gradual. Además, esto último es extensivo, tanto a la ejecución del tapering, como a los mensajes que el BCE pueda realizar con anterioridad. En este sentido, esperamos que el primer indicio oficial se produzca en la reunión de junio, reconociendo que los riesgos para el crecimiento se han balanceado.

Respecto al efecto del tapering en los mercados, lo lógico es esperar un tensionamiento de las curvas soberanas de la Zona Euro. Al fin y al cabo, la medida que precipitó su fuerte descenso a lo largo de los últimos años va a tener una menor influencia. En cualquier caso, si como esperamos, se ejecuta pausadamente, el movimiento no debe ser especialmente significativo. En este punto, lo que de verdad supondría un gran riesgo sería que el mercado empezase a descontar subidas de tipos en un horizonte temprano. Bajo este escenario, la amenaza para las economías periféricas sería mayor por sus fuertes desequilibrios públicos. Así, España se vería penalizada, pero el país que tendría más que perder sería Italia. Lógicamente, esto es algo que el BCE querrá evitar y, por lo tanto, buena parte de su atención se centrará en mantener ancladas las expectativas de cualquier acción sobre el tipo de depósito.

El impacto del tapering sobre los bonos corporativos también debe ser negativo, pero igualmente comedido. En este sentido, la atención estará en ver el comportamiento de los nombres en los que el BCE ha concentrado la mayor parte de las compras a lo largo de los últimos meses. Dentro de España, destacan compañías como Telefónica (entorno al 43% de las compras realizada en nuestro país), seguida de Gas Natural (11%), Abertis (9%), Enagás e Iberdrola (7%).

Francisco de Borja Gómez Quintanilla
Director de departamento de Análisis de Inverseguros Dunas Capital.